Rodrigo Mundaca: El país se seca

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Te presentamos nuestra nueva sección de entrevistas. Se llama Todos Somos Ciudadanos y destacará a personas que, como tú, piensa que los grandes cambios comienzan con pequeños gestos. 

Nuestro primer invitado es el Secretario General de Modatima, Rodrigo Mundaca

¿Cuánto tiempo llevas en la lucha por los derechos del agua y en esa reivindicación social?

Llevamos en la lucha de Petorca, al interior de la quinta región, muchos años, yo diría que 15 años tal vez 16. Mucho tiempo.

¿Cómo percibes que ha cambiado el país en estos 16 años que llevas de lucha ciudadana?

Yo diría que esta situación que se ha dado en Petorca, que ha enfrentado a las mayorías de la provincia con políticos y empresarios vinculados con el negocio agrícola y que no han trepidado en recurrir a una serie de obras irregulares, como la construcción de drenes en la capa de los ríos, sin derecho legalmente constituido para extraer agua subterránea para su explotación. Esas batallas locales que partieron en esta provincia, así como otras que se han dado, como Alto del Carmen, Huasco, Feirina, Caimanes, San Pedro, Cajón del Maipo, por ejemplo, tengo la impresión que lograron estructurarse a propósito de la primera marcha nacional por el agua.

En la primera movilización por el agua levantamos banderas de lucha como la recuperación del agua para las comunidades y los territorios; el fin al lucro con el recurso; terminar con los instrumentos privatizadores; construir una nueva institucionalidad en materia hídrica y la protección de glaciales fueron las demandas históricas. A éstas, le incorporamos el terminar con la persecución y criminalización de la cual somos objeto varios dirigentes sociales que tomamos la decisión de luchar por las aguas. Hoy día después de años de lucha, entendemos que el tema del agua está instalado, está en la agenda pública, las batallas locales son la expresión colectiva que se encuentra estructurada.

¿Cómo se vive en el día a día de las comunidades que tú te relacionas, sin tener acceso al agua? ¿Qué pasa con esas personas, niños, escuelas?

A ver, quiero ser muy riguroso y espero que esto sea bastante literal, en Chile existe un modelo de lucro, usura y exclusión derivado de la privatización de las aguas desde el año 1981 y del cual son responsables tanto la derecha como la Concertación. Es en el período dictatorial cuando se privatizan las aguas, pero la Concertación durante sus primeros 20 años de gestión lo que hizo fue perfeccionar el modelo lucro, usura y exclusión de las aguas, aquí es evidente que hay una colusión entre la derecha y la Concertación para mantener el modelo del negocio en torno a las aguas. Es evidente que ha habido una política de invisibilizacion por la lucha del agua que tiene como causa fundamental mantener el modelo de lucro.

Nosotros no nos conformamos con que se haya designado un delegado presidencial, en circunstancias que hemos declarado con mucha energía en los medios, que el código de agua que se formuló durante la dictadura hay que hacerlo literalmente mierda.

En la provincia de Petorca hay ciudadanos que privados de agua han tenido que defecar en bolsas de plástico, hombres y mujeres se bañan por presas desde hace mucho tiempo.

Hoy está absolutamente naturalizado que a la gente le entreguen agua a través de camiones aljibes, agua que es de dudosa calidad, que ha provocado que en comunas pobres como Cabildo, los cuadros diarreicos de la comunidad infantil haya aumentado en 200%.

En la provincia de Petorca a propósito de la usurpación de agua, de la falta de institucionalidad o de una institucionalidad derechamente cooptada por el modelo de negocio con el agua, se han perdido más de cuatro mil 500 hectáreas de cultivo de pequeños agricultores. Lo que ha generado una pérdida del acervo cultural campesino local, pérdida de la soberanía local y provocar un proceso de migración del campo a la ciudad que es feroz.

¿Por qué en la discusión sobre las aguas los pueblos indígenas quedan excluidos?

Los diferentes gobiernos se ufanan de haber impulsado una política de devolución de tierras importante a las comunidades mapuches en particular. Pero es curioso: la devolución de tierras no incorpora la devolución de las aguas porque una de las derivadas del código de aguas se encargó de separar el derecho de agua del derecho de tierra, entonces hay propietarios de tierra que no tienen agua y dueños de agua que no tienen tierra.

Por un lado, se nos dice que se va a declarar el agua como bien nacional de uso público, pero por otro, se continúa incentivando el modelo forestal, el monocultivo. Entonces, es bastante curioso que no se plantee derechamente la derogación inmediata de los instrumentos que privatizaron las aguas.

Chile es el único país del mundo que tiene privatizadas sus fuentes y la gestión de las aguas. La cosmovisión de los pueblos originarios tiene relación con que el agua es un bien natural que está asociado a la vida de las personas y a la vida de los vegetales, al funcionamiento de los ecosistemas y al desarrollo de las economías locales, y esa visión, hoy día, está ausente en la discusión. Por eso es que reivindicamos no sólo soberanía para el pueblo mapuche sino que además, tierra y agua.

Dijiste que los avances de este gobierno con respecto al agua son “pequeños”, pero que con la institucionalidad heredada de la dictadura poco se puede hacer para recuperar las aguas como un bien natural para todos los chilenos ¿sigues sosteniendo esa opinión?

Mira hagamos una analogía, en la agenda ha estado marcado estos días por la famosa reforma tributaria y esa reforma fue negociada en el departamento de Juan Andrés Fontaine, un ex ministro del gobierno de Piñera y en la cual algunos ufanos parlamentarios de la Concertación, han señalado que hay acuerdos que se tienen que tomar de espalda y sin el conocimiento de la opinión pública. Eso se repite en materia de aguas. No es posible hablar de reformas sustanciales del código cuando fue reformulado en 1981 después de ocho años de feroz destrucción del tejido social y se hizo bajo una perspectiva de que el agua es un objeto de usura y lucro, como ocurre actualmente.

Aquí hay comunidades que llevamos muchos años tomando carreteras, visibilizando el conflicto de las aguas, yéndonos presos, siendo sometidos a procesos de persecución y criminalización en tribunales, que se han prestado para silenciarnos. En el gobierno se habla de reformas sustanciales, de delegado presidencial para que dé un diagnóstico, cuando el diagnóstico está hecho: el país se seca porque existe la institucionalidad que permite el lucro y la usura de un bien natural que debería ser de todos y todas.

¿Cuáles son los pasos a seguir?

Estamos apoyando fuertemente el movimiento Alto Maipo porque la lucha por el agua en Santiago, no es una lucha que se expresa con la fuerza y radicalidad en las comunidades pobres del país, porque los capitalinos abren su llave y tienen agua. Sin embargo, Alto Maipo, créeme que va a afectar severamente el agua de bebida de más de 6 millones de hombres y mujeres en la Región Metropolitana.

Hoy la lucha por el agua es la defensa de la vida. Así como se discute la reforma tributaria, la reforma educacional, es fundamental, imperioso, precisamente terminar con el modelo de lucro y usura que existe con el agua.

Fuente: http://www.elquintopoder.cl/todos-somos-ciudadanos/rodrigo-mundaca-el-pais-se-seca/

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